Reloj automático de entrada: qué mirar antes de comprar

Con presupuesto ajustado es fácil fijarse solo en el precio y llevarse una sorpresa al abrir la caja. Estos son los cinco datos que hay que buscar en la ficha antes de decidir, y lo que significa realmente cada uno.

1. El movimiento

No todos los automáticos de entrada llevan el mismo calibre. El Seiko NH35 tiene buena fama en la comunidad por fiabilidad y por lo barato que sale repararlo. Otros son movimientos genéricos de fabricación china, que cumplen sin más a este nivel de precio.

Ninguno de los dos es malo por debajo de cierta cifra. Lo importante es que la ficha diga cuál lleva. Si no lo dice, es que no quiere decirlo.

2. La resistencia al agua, en serio

Aquí es donde más gente se lleva un disgusto. 3ATM significa resistente a salpicaduras y lluvia. No es apto para nadar ni para ducharse. 5ATM aguanta natación ligera. 10ATM o más ya es para uso acuático real.

Un reloj con estética de buceo no es necesariamente resistente al agua. El bisel giratorio es un elemento de diseño, no una certificación. Mira siempre el número.

3. El cristal

El zafiro no se raya prácticamente nunca, pero encarece el reloj. El mineral, del que Hardlex es la versión de Seiko, se raya con más facilidad pero cuesta mucho menos y con un uso normal aguanta perfectamente. En un reloj de entrada, mineral es lo esperable y no es un defecto.

4. El material de la caja

Ojo con este, porque es donde más se juega con las palabras. Muchos relojes de entrada llevan caja de aleación y brazalete de acero inoxidable, y la ficha solo menciona el acero. No es lo mismo. Si la caja es de aleación, la ficha debería decirlo.

5. El ancho de asa

Es el dato que casi nadie mira y el que más condiciona la vida del reloj. Si tu reloj tiene un ancho estándar (18, 20 o 22mm), podrás cambiarle la correa toda la vida y encontrar recambio en cualquier sitio. Si lleva un anclaje propio o una medida rara, estás atado al fabricante.

Antes de comprar, confirma el ancho. Te explicamos cómo en treinta segundos.

Nuestra ficha, con estos cinco datos delante

Aplicamos el mismo criterio a nuestro propio reloj, porque sería raro escribir esto y luego no contarlo. El Vergio Diver 40 lleva movimiento automático genérico visible por el fondo transparente, resistencia a salpicaduras y lluvia ligera (no apto para nadar), cristal Hardlex, caja de 40mm en aleación con acabado pulido, y asa de 20mm estándar.

Ese último punto es el que más nos importa: 20mm significa que el reloj admite cualquier correa universal, la nuestra o la que ya tengas. Puedes elegir con qué correa te llega, y cambiarla cuando quieras. Es la diferencia entre comprar un reloj y comprar varios.

Y una recomendación que no vende nada

Si tu presupuesto llega, un movimiento NH35 con cristal de zafiro es mejor compra a largo plazo que dos relojes de entrada. Si no llega, un automático de entrada bien elegido y con asa estándar te da años de uso y la posibilidad de ir cambiándole el aspecto por poco dinero.