Un reloj, muchas vidas
La mayoría de las marcas cuidan el movimiento, la esfera y el cristal, y dejan la correa como pieza de relleno: la más barata que pueden montar sin que se note demasiado.
Nos pareció raro. Porque la correa es lo único del reloj que tocas todo el día, y es lo único que puede cambiarlo por completo sin cambiar el reloj.
De ahí sale todo lo demás.
De dónde viene la idea
No salió de una sala de reuniones. Salió de leer los mismos hilos una y otra vez en foros de relojes: gente preguntando dónde encontrar una correa que no fuera ni la genérica sin criterio ni un capricho de ochenta euros, para un automático de diario o para el reloj que llevan al gimnasio.
Ese hueco, tan claro y tan repetido, es literalmente de donde sale VERGIO.
Primero fueron las correas
Cada referencia se ha buscado, comparado y pedido como muestra antes de decidir si entraba en la tienda.
El acero es acero, no chapado que se pela. La piel es piel genuina, con costura visible. Y el ancho viene siempre etiquetado con exactitud, para que no tengas que adivinar ni arriesgarte.
Cuando hay un dato incómodo, lo decimos: el brazalete jubilee es acero 304 y la malla milanesa es 316L. No son lo mismo y no cuestan lo mismo.
Todas nuestras correas llevan barra de liberación rápida: se montan en segundos, sin herramientas y sin relojero.
Y por qué incluimos una herramienta
Porque nuestras correas se montan solas, pero la que llevas puesta ahora probablemente no. Por eso en cada pedido va una herramienta de horquilla: para que puedas quitar la correa vieja sin pelearte con ella. Se usa una vez y no vuelves a necesitarla.
Luego vino el reloj
Después de meses vendiendo correas, la pregunta se repetía: ¿y qué reloj le pongo?
Así que hicimos uno. El Vergio Diver 40 es un automático de 40 milímetros con asa de 20mm estándar, pensado desde el primer boceto para que le cambies la correa cuando te apetezca.
Y lo contamos entero: caja en aleación con acabado pulido, cristal Hardlex, movimiento automático visible por el fondo, resistencia 3 ATM, que aguanta salpicaduras y lluvia pero no está pensada para nadar. No es un reloj de dos mil euros y no pretende serlo. Es un automático honesto al que le puedes cambiar la cara cinco veces.
Cómo trabajamos
VERGIO no es un macro-catálogo gestionado por un departamento de compras. Cada pieza que ves aquí se ha elegido a mano, y el catálogo crece solo cuando hay algo que merece la pena añadir.
Si nos escribes, te contesta la misma persona que ha elegido cada correa del catálogo. No hay departamento de atención al cliente.
Criterio, no marketing
Cada pieza se elige pensando en el uso real, no en si suena bien en una foto.
Precio transparente
Sin intermediarios de por medio, el precio refleja lo que cuesta hacerlo bien, no una marca.
Hecho por y para la comunidad
Nacido escuchando lo que la gente de los foros pide y no encuentra.